En un laboratorio de la Universidad de California en Santa Cruz, la paleogenetista Beth Shapiro lidera una revolución en el campo de la conservación genética. Su trabajo no busca resucitar especies extintas, sino utilizar el ADN antiguo como una herramienta para proteger y fortalecer las poblaciones actuales en peligro de extinción.
La ciencia del rescate evolutivo
La premisa de Shapiro es innovadora: la diversidad genética de especies extintas o antiguas podría contener información valiosa para ayudar a sus parientes modernos a enfrentar amenazas actuales como el cambio climático, patógenos emergentes o la pérdida de diversidad genética.
Shapiro y su equipo han desarrollado técnicas avanzadas para secuenciar ADN altamente degradado, permitiéndoles extraer información genética de muestras de museo, fósiles y ADN ambiental antiguo. “El 90% de las colecciones de museo no se almacenaron pensando en el ADN. Ahora, son minas de oro”, explica Shapiro.
De la teoría a la práctica: Colossal Biosciences
El trabajo de Shapiro ha captado la atención de la industria biotecnológica. En 2021, la empresa Colossal Biosciences se fundó con el ambicioso objetivo de “desextinguir” especies como el mamut lanudo, el dodo y el tigre de Tasmania. Recientemente, Shapiro se unió a la empresa como Directora Científica (CSO), aportando su experiencia en genética antigua al proyecto.
Colossal ha logrado recaudar una impresionante suma de 435 millones de dólares para sus proyectos de desextinción. La empresa espera producir las primeras crías de mamut lanudo para 2028, utilizando técnicas de edición genética como CRISPR para insertar genes de mamut en células de elefante asiático.
Sin embargo, el camino hacia la “desextinción” está lleno de obstáculos técnicos y éticos. Shapiro advierte que no es posible recrear una copia 100% idéntica de un animal extinto debido a los cambios en el entorno y la complejidad de los genomas.
El proyecto del dodo, por ejemplo, implica estudiar las diferencias de ADN entre la paloma de Nicobar (su pariente vivo más cercano) y el dodo, para potencialmente editar células de paloma y crear un ave con características similares al dodo.
Críticos como Ross MacPhee, del Museo Americano de Historia Natural, cuestionan si la reintroducción de especies extintas tendría el impacto ecológico esperado, dado que los ecosistemas han cambiado drásticamente desde su desaparición.
Más allá de la desextinción: el verdadero potencial
Detrás del espectáculo mediático de revivir especies extintas, el verdadero valor del trabajo de Colossal y Shapiro radica en el desarrollo de tecnologías de vanguardia en ingeniería genética, biotecnología reproductiva e inteligencia artificial aplicada a la edición del genoma.
Estas innovaciones tienen el potencial de revolucionar campos como la medicina regenerativa, la terapia génica y la conservación de especies en peligro de extinción. Por ejemplo, las técnicas de reprogramación celular desarrolladas para el proyecto del mamut podrían aplicarse en el futuro para regenerar órganos humanos o curar lesiones consideradas irreversibles.
Shapiro enfatiza que el objetivo principal de su trabajo no es la desextinción per se, sino utilizar el conocimiento genético del pasado para fortalecer las especies actuales. “No clonamos individuos: rescatamos genes”, aclara.
Este enfoque, que podría llamarse “evolución asistida”, ya se está aplicando en proyectos de conservación de especies en peligro como el lince ibérico y el cóndor de California. La idea es utilizar la información genética de poblaciones históricas o especies extintas para aumentar la diversidad genética y la resistencia de las poblaciones actuales.
El trabajo de Shapiro y Colossal plantea importantes cuestiones éticas. ¿Hasta qué punto debemos intervenir en la evolución natural de las especies? ¿Quién decide qué genes merecen ser rescatados o reintroducidos?
Además, existen preocupaciones sobre el impacto ecológico de reintroducir especies modificadas genéticamente en ecosistemas que han evolucionado en su ausencia. Shapiro reconoce estos desafíos y aboga por un enfoque cauteloso y científicamente riguroso.
Un nuevo paradigma en conservación
El trabajo de Beth Shapiro y Colossal Biosciences representa un nuevo paradigma en la conservación de especies. Aunque la idea de “resucitar” especies extintas captura la imaginación del público, el verdadero valor de esta investigación radica en su potencial para proteger y fortalecer las especies existentes.
En un mundo donde la pérdida de biodiversidad se acelera debido al cambio climático y la actividad humana, las herramientas desarrolladas por Shapiro y sus colegas podrían ser cruciales para preservar la riqueza genética de nuestro planeta para las generaciones futuras.
El desafío ahora es navegar cuidadosamente las implicaciones éticas y ecológicas de esta tecnología, asegurando que se utilice de manera responsable y en beneficio de la conservación global.
Colossal Biosciences. (n.d.). Beth Shapiro, Ph.D. https://colossal.com/de-extinction/
Deutsche Welle. (2025, March 7). Colossal crea ratones mamut: ¿el preludio a la desextinción? https://www.dw.com/es/colossal-dise%C3%B1a-ratones-con-pelo-de-mamut-anticipando-la-desextinci%C3%B3n-del-gigante-extinto/a-71836394
La República. (2025, January 16). Colossal Biosciences busca resucitar al mamut y otras especies extintas con innovaciones genéticas. https://larepublica.es/2025/01/16/colossal-biosciences-busca-resucitar-al-mamut-y-otras-especies-extintas-con-innovaciones-geneticas/
LinkedIn. (n.d.). Beth Shapiro – Chief Science Officer – Colossal Biosciences. https://www.linkedin.com/in/beth-shapiro-27344222Newtral. (2023, September 26). Desextinción, el arte (y misterioso negocio) de resucitar especies. https://www.newtral.es/desextincion-arte-negocio-resucitar-especies-extincion-masiva/20230925/